Los Comités revolucionarios o COMIREV es la organización política revolucionaria ficcional de la cual los protagonistas son parte y que representa la lucha de resistencia contra la Dictadura Cívico-Militar chilena en el periodo 1973-1990.

Militantes de los COMIREV: Son todas las personas que conforman la COMIREV formalmente, y que según sus funciones e instrucción político-militar se distribuyen en las distintas estructuras de la organización, siendo estas el Comité Central y los Comités Locales.

Colaboradores: También conocidos como “Ayudistas” son civiles que sin ser militantes de la organización colaboran anonimamente en tareas clandestinas como ser enlaces, sosias, encargados de buzones, operadores de teléfonos buzones, facilitar casas o lugares de reuniones para miembros de Comités Clandestinos o bien informar a estos y desinformar a agentes del régimen. En dictadura componen gran parte de la base de la organización.

Comité Central: El Comité Central es la estructura suprema de la organización compuesta por sus máximos líderes, quienes tienen instrucción política y militar en guerrilla urbana y contrainteligencia. El Comité Central determina y aprueba la estrategia de la organización que luego es ejecutada verticalmente por los Comités Locales. A estas líneas estratégicas generales que todos los militantes deben acatar se les llama “Periodos”, siendo algunos: Congelamiento, Clandestinidad, Propaganda Armada o Exilio.

Comités Locales: Eran las estructuras de la organización que ejecutaban las estrategias definidas por el Comité Central antes del golpe militar. Estos Comités estaban compuestos por un jefe, un sub jefe a cargo de bases compuestas por cinco a diez militantes. Cada una de estas bases trabaja directamente en el terreno, ya sea en un sindicato, una fábrica, una toma de tierra o una población, a través de la logística, la milicia, el anti-golpismo o tareas político-culturales. De esta manera, los Comités Locales con sus jefes, y bases militantes pueden estar compuestos por 50 a 200 personas.